Nehemías organiza al pueblo después de reedificar las murallas (Nehemías 7:1-5)


 

Luego que el muro fue edificado, y colocadas las puertas, y fueron señalados porteros y cantores y levitas, mandé a mi hermano Hanani, y a Hananías, jefe de la fortaleza de Jerusalén (porque este era varón de verdad y temeroso de Dios, más que muchos); y les dije: No se abran las puertas de Jerusalén hasta que caliente el sol; y aunque haya gente allí, cerrad las puertas y atrancadlas. Y señalé guardas de los moradores de Jerusalén, cada cual, en su turno, y cada uno delante de su casa. Porque la ciudad era espaciosa y grande, pero poco pueblo dentro de ella, y no había casas reedificadas. Entonces puso Dios en mi corazón que reuniese a los nobles y oficiales y al pueblo, para que fuesen empadronados según sus genealogías. Y hallé el libro de la genealogía de los que habían subido antes, y encontré en él escrito así... 

Nehemías 7:1-5

 

INTRODUCCIÓN 

 

Al continuar nuestro estudio por el libro de Nehemías llegamos finalmente al capítulo 7 donde los muros han sido ya reedificados y las puertas han sido colocadas, dándole ya a la ciudad de Jerusalén una seguridad que jamás se había experimentado desde el tiempo que los primeros grupos de judíos regresaron del exilio a su tierra. Este libro a través de la vida de Nehemías nos ha dado grandes lecciones de liderazgo, ahora, en este capítulo veremos su gran capacidad de organizar, una función administrativa que definitivamente es clave para que una organización sea exitosa.  



organizacion-Jerusalen
Nehemías organiza al pueblo después de reedificar las murallas 

 

NEHEMÍAS ORGANIZA AL PUEBLO 

 

Todo buen líder necesita ser un buen administrador, como buen administrador necesita planear todos los detalles para alcanzar sus objetivos y materializar su visiónluego, viene una etapa clave que es la organización de todos los recursos necesarios para cumplir los objetivos de la planeación. Hasta el momento Nehemías lo ha logrado, porque organizó en diferentes grupos la reconstrucción de los muros, pero, ahora, los organizara para mantener a la ciudad segura y en total orden dentro de sus muros 

 

Nehemías asegura la ciudad. 

 

“Luego que el muro fue edificado, y colocadas las puertas...” 

Nehemías 7:1 

 

Para Nehemías la seguridad de la ciudad era primordial, el hecho de que finalmente fuesen colocadas las puertas y que los muros estuviesen totalmente reconstruidos le brindaba al pueblo un sentimiento de seguridad, ya que ciertamente ahora tenían defensa ante el ataque de cualquier enemigo. Metafóricamente los muros simbolizan ese vallado que necesitamos levanta alrededor de nosotros para cuidarnos espiritualmente, no debemos permitir que esos muros se debiliten o incluso que sean derribados. Ahora, los muros espirituales son disciplinas, hábitos y actitudes que como cristianos debemos levantar para poder defendernos del ataque del enemigo. Entre estos podemos mencionar: la lectura de la palabra de Dios (Salmo 119:11), la oración (Efesios 6:18), la santidad (1 Pedro 1:16), la alabanza (2 Crónicas 20) y en general, el caminar de acuerdo con su voluntad nos mantiene más que firmes, levanta un muro de fe y un cerco de protección a nuestro alrededor: “Como ciudad derribada y sin muro Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”, (Proverbios 25:28). 

 

Nehemías organiza a los servidores del templo. 

 

... y fueron señalados porteros y cantores y levitas...” 

Nehemías 7:1 

 

Entre las primeras cosas que Nehemías hace después que los muros y puertas estaba edificados es organizar a los servidores del Templo, un paso muy importante ya que de ello dependía la salud espiritual del pueblo. El templo contaba con tres servicios importantes, el de portero, cantores y levitas. Los porteros eran levitas, de la familia de Coré (1 Crónicas 26:1) o Merari (1 Crónicas 26:4–8)que custodiaba las diferentes puertas del Templo, no permitían el acceso a nadie impuro y vigilaban de día y noche, cerrando o abriendo las puertas según los horarios establecidos“Porque cuatro principales de los porteros levitas estaban en el oficio, y tenían a su cargo las cámaras y los tesoros de la casa de Dios. Estos moraban alrededor de la casa de Dios, porque tenían el cargo de guardarla, y de abrirla todas las mañanas”, (1 Crónicas 9:26–27).  Los porteros se conocían como hombres valientes (1 Crónicas 26:6), fuertes y capaces (1 Crónicas 26:7)así como fieles y responsables (1 Crónicas 9:22). Por tanto, su función en el Templo era de suma importancia. Luego organizó a los cantores quienes eran levitas seleccionados para el ministerio musical dentro del Templo los cuales estaban a la orden de la adoración durante todo el día: “También había cantores, jefes de familias de los levitas, los cuales moraban en las cámaras del templo, exentos de otros servicios, porque de día y de noche estaban en aquella obra”, (1 Crónicas 9:33)Estos provenían de ciertas familias específicas de los levitas: Asimismo David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, de Hemán y de Jedutún, para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos; y el número de ellos, hombres idóneos para la obra de su ministerio... Y todos estos estaban bajo la dirección de su padre en la música, en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios. Asaf, Jedutún y Hemán estaban por disposición del rey”(1 Crónicas 25:1, 6). Finalmente, menciona a los levitas, los cuales eran los descendientes de Levi que no pertenecían a la familia de Aaron, por lo cual no podían ser sacerdotes, pero que habían sido designado como ayudantes de los sacerdotes: Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio”, (Números 18:2). También los levitas se encargaban de la administración de recursos y ofrendas que llegaban al Templo“Entonces mandó Ezequías que preparasen cámaras en la casa de Jehová; y las prepararon. Y en ellas depositaron las primicias y los diezmos y las cosas consagradas, fielmente; y dieron cargo de ello al levita Conanías, el principal, y Simei su hermano fue el segundo. Y JehielAzazíasNahat, Asael, JerimotJozabad, Eliel, IsmaquíasMahat y Benaía, fueron los mayordomos al servicio de Conanías y de Simei su hermano, por mandamiento del rey Ezequías y de Azarías, príncipe de la casa de Dios. Y el levita Coré hijo de Imna, guarda de la puerta oriental, tenía cargo de las ofrendas voluntarias para Dios, y de la distribución de las ofrendas dedicadas a Jehová, y de las cosas santísimas, (2 Crónicas 31:11-19). En general, asistían a los sacerdotes en diferentes tareas: “Así que, conforme a las postreras palabras de David, se hizo la cuenta de los hijos de Leví de veinte años arriba. Y estaban bajo las órdenes de los hijos de Aarón para ministrar en la casa de Jehová, en los atrios, en las cámaras, y en la purificación de toda cosa santificada, y en la demás obra del ministerio de la casa de Dios, (1 Crónicas 23:27-28). 

 

Nehemías delega su autoridad en otros lideres competentes. 

 

“... mandé a mi hermano Hanani, y a Hananías, jefe de la fortaleza de Jerusalén (porque este era varón de verdad y temeroso de Dios, más que muchos); y les dije: No se abran las puertas de Jerusalén hasta que caliente el sol; y aunque haya gente allí, cerrad las puertas y atrancadlas. Y señalé guardas de los moradores de Jerusalén, cada cual, en su turno, y cada uno delante de su casa. Porque la ciudad era espaciosa y grande, pero poco pueblo dentro de ella, y no había casas reedificadas”. 

Nehemías 7:2 

 

Además de organizar a los servidores del Templo, también Nehemías organizó al pueblo delegando en un hombre competente y suficientemente diligente la administración de la ciudadAquí leemos que Nehemías delego autoridad en su hermano y otro hombre más: ... mandé a mi hermano Hanani, y a Hananías, jefe de la fortaleza de Jerusalén. Nehemías no estaba allí con fines políticossabía que su tiempo estaba terminando tendría que regresar a Susa, pero antes quería dejar a Jerusalén bajo el mando de hombres competentes, fieles y de experiencia y de allí que decide elegir a un nuevo gobernador para la ciudad. Ahora, el hecho de que Nehemías escoja a su propio hermano para este caso no significa que lo hizo por intereses familiares, sino, bajo el criterio que siempre lo ha caracterizado. En primer lugar, Hanani fue el hombre que le llevo la noticia a Nehemías respecto a la ruina que estaba atravesando: Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, estando yo en Susa, capital del reino, que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén”, (Nehemías 1:1-2). Podemos deducir que Hanani era un hombre que realmente amaba al pueblo, realmente lo que necesitaba Jerusalén era un gobernador que se preocupara genuinamente por el bienestar del pueblo ya que sabia la ruina en la que se habían encontrado y de la cual estaban saliendoEn segundo lugar, Hanani era un hombre de integro y temeroso de Dios: ... porque este era varón de verdad y temeroso de Dios, más que muchos. Las palabras, “más que muchos”, nos habla de la increíble integridad de la que gozaba este hombre. Hoy en día, la integridad y el temor de Dios siguen siendo una característica personal indispensable para el liderazgo cristiano. En tercer lugar, Habani tenía a Hananías, jefe de la fortaleza de Jerusalén, quien tenía el mando militar de la ciudad. 

 

NEHEMÍAS ESTABLECE REGLAS PARA MANTENER EL ORDEN EN LA CIUDAD 

 

“... y les dije: No se abran las puertas de Jerusalén hasta que caliente el sol; y aunque haya gente allí, cerrad las puertas y atrancadlas. Y señalé guardas de los moradores de Jerusalén, cada cual, en su turno, y cada uno delante de su casa. Porque la ciudad era espaciosa y grande, pero poco pueblo dentro de ella, y no había casas reedificadas. Entonces puso Dios en mi corazón que reuniese a los nobles y oficiales y al pueblo, para que fuesen empadronados según sus genealogías. Y hallé el libro de la genealogía de los que habían subido antes, y encontré en él escrito así...” 

Nehemías 7:3-5 

 

Como todo buen administrador, Nehemías no quiere dejar a Jerusalén en el desorden y anarquíaantes, debe tener una buena organización y control, para ello establece reglas... y les dije: No se abran las puertas de Jerusalén hasta que caliente el sol; y aunque haya gente allí, cerrad las puertas y atrancadlas. Y señalé guardas de los moradores de Jerusalén, cada cual, en su turno, y cada uno delante de su casa. Porque la ciudad era espaciosa y grande, pero poco pueblo dentro de ella, y no había casas reedificadas. Para este momento la población de Jerusalén era poca, por tanto, Nehemías debía tomar desde ya medidas de control, por ello, establece los horarios en los que las puertas habrían de estar abiertas, así como los diferentes turnos de vigilancia, si nos damos cuenta, no dejo Nehemías nada sin control. La orden era clara, cerrar las puertas en el horario establecido, aun si hubiese personas afuera, si no querían quedarse fuera de la ciudad, tenían que obedecer las reglas. Cuán importante es para toda organización establecer normas que regulen la convivencia y responsabilidades de los miembros, sin olvidar por su puesto, los derechos de los que gozan, sin esto, la organización estará a la deriva y cada uno hará lo que mejor le parezca. Además de todo esto, Nehemías decidió llevar la organización de la ciudad a otro nivel empadronando a todos sus ciudadanos: Entonces puso Dios en mi corazón que reuniese a los nobles y oficiales y al pueblo, para que fuesen empadronados según sus genealogías. El tener control de los ciudadanos de la ciudad era determinante para garantizar su control y bienestar de esta, por ello, recurriría a las genealogías para garantizar la pureza nacional de los ciudadanos. 

 

 

 

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