Nehemías empadrona al pueblo (Nehemías 7:6-69)


 

Estos son los hijos de la provincia que subieron del cautiverio, de los que llevó cautivos Nabucodonosor rey de Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad, los cuales vinieron con Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Azarías, RaamíasNahamani, Mardoqueo, BilsánMisperetBigvaiNehum y Baana. El número de los varones del pueblo de Israel: Los hijos de Paros, dos mil ciento setenta y dos. Los hijos de Sefatías, trescientos setenta y dos. Los hijos de Ara, seiscientos cincuenta y dos. Los hijos de Pahat-moab, de los hijos de Jesúa y de Joab, dos mil ochocientos dieciocho. Los hijos de Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro. Los hijos de Zatu, ochocientos cuarenta y cinco. Los hijos de Zacai, setecientos sesenta. Los hijos de Binúi, seiscientos cuarenta y ocho. Los hijos de Bebai, seiscientos veintiocho. Los hijos de Azgad, dos mil seiscientos veintidós. Los hijos de Adonicam, seiscientos sesenta y siete. Los hijos de Bigvai, dos mil sesenta y siete. Los hijos de Adín, seiscientos cincuenta y cinco. Los hijos de Ater, de Ezequías, noventa y ocho. Los hijos de Hasum, trescientos veintiocho. Los hijos de Bezai, trescientos veinticuatro. Los hijos de Harif, ciento doce. Los hijos de Gabaón, noventa y cinco. Los varones de Belén y de Netofa, ciento ochenta y ocho. Los varones de Anatot, ciento veintiocho. Los varones de Bet-azmavet, cuarenta y dos. Los varones de Quiriat-jearimCafira y Beerot, setecientos cuarenta y tres. Los varones de Ramá y de Geba, seiscientos veintiuno. Los varones de Micmas, ciento veintidós. Los varones de Bet-el y de Hai, ciento veintitrés. Los varones del otro Nebo, cincuenta y dos. Los hijos del otro Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro. Los hijos de Harim, trescientos veinte. Los hijos de Jericó, trescientos cuarenta y cinco. Los hijos de Lod, Hadid y Onosetecientos veintiuno. Los hijos de Senaa, tres mil novecientos treinta. Sacerdotes: los hijos de Jedaías, de la casa de Jesúa, novecientos setenta y tres. Los hijos de Imer, mil cincuenta y dos. Los hijos de Pasur, mil doscientos cuarenta y siete. Los hijos de Harim, mil diecisiete. Levitas: los hijos de Jesúa, de Cadmiel, de los hijos de Hodavías, setenta y cuatro. Cantores: los hijos de Asaf, ciento cuarenta y ocho. Porteros: Los hijos de Salum, los hijos de Ater, los hijos de Talmón, los hijos de Acub, los hijos de Hatita y los hijos de Sobai, ciento treinta y ocho. Sirvientes del templo: los hijos de Ziha, los hijos de Hasufa, los hijos de Tabaot, los hijos de Queros, los hijos de Siaha, los hijos de Padón, los hijos de Lebana, los hijos de Hagaba, los hijos de Salmai, los hijos de Hanán, los hijos de Gidel, los hijos de Gahar, los hijos de Reaía, los hijos de Rezín, los hijos de Necoda, los hijos de Gazam, los hijos de Uza, los hijos de Paseah, los hijos de Besai, los hijos de Mehunim, los hijos de Nefisesim, los hijos de Bacbuc, los hijos de Hacufa, los hijos de Harhur, los hijos de Bazlut, los hijos de Mehída, los hijos de Harsa,  los hijos de Barcos, los hijos de Sísara, los hijos de Tema, los hijos de Nezía, y los hijos de Hatifa. Los hijos de los siervos de Salomón: los hijos de Sotai, los hijos de Soferet, los hijos de Perida, los hijos de Jaala, los hijos de Darcón, los hijos de Gidel, los hijos de Sefatías, los hijos de Hatil, los hijos de Poqueret-hazebaim, los hijos de Amón. Todos los sirvientes del templo e hijos de los siervos de Salomón, trescientos noventa y dos. Y estos son los que subieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Adón e Imer, los cuales no pudieron mostrar la casa de sus padres, ni su genealogía, si eran de Israel: los hijos de Delaía, los hijos de Tobías y los hijos de Necoda, seiscientos cuarenta y dos. Y de los sacerdotes: los hijos de Habaía, los hijos de Cos y los hijos de Barzilai, el cual tomó mujer de las hijas de Barzilai galaadita, y se llamó del nombre de ellas. Estos buscaron su registro de genealogías, y no se halló; y fueron excluidos del sacerdocio, y les dijo el gobernador que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote con Urim y TumimToda la congregación junta era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta, sin sus siervos y siervas, que eran siete mil trescientos treinta y siete; y entre ellos había doscientos cuarenta y cinco cantores y cantoras. Sus caballos, setecientos treinta y seis; sus mulos, doscientos cuarenta y cinco; camellos, cuatrocientos treinta y cinco; asnos, seis mil setecientos veinte. 

Nehemías 7:6-69 

 

INTRODUCCIÓN 

 

Después de la reconstrucción de los muros, Nehemías organizó al pueblo para tener un mejor control y seguridad dentro de la misma ciudad. Según vemos, principal preocupación de Nehemías al reconstruir los muros era la seguridad de las mismas personas que vivían dentro de ellos, por ello, organiza a la ciudad y decide realizar un censo de los habitantes de la ciudad con la finalidad de asegurarse de ello. Recordemos que para este momento los judíos que habían regresado a Jerusalén se encontraban en malas condiciones físicas y expuestos a los ataques de sus enemigos por el hecho de que la ciudad era vulnerable, pero con la reconstrucción de los muros la cosa cambio y es allí donde Nehemías comienza a organizar al pueblo, tal y como lo estudiamos anteriormente y ahora hará un censo para asegurarse que los habitantes de la cuidad sean realmente judíos y puedan tomar parte de la herencia terrenal que Dios les había dado a sus ancestros. 



Nehemias-empadrona
Nehemías empadrona al pueblo


 

LOS QUE VOLVIERON DEL CAUTIVERIO 

 

“Estos son los hijos de la provincia que subieron del cautiverio, de los que llevó cautivos Nabucodonosor rey de Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad, los cuales vinieron con Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Azarías, RaamíasNahamani, Mardoqueo, BilsánMisperetBigvaiNehum y Baana 

Nehemías 7:6-7 

 

Aquí tenemos un listado de los principales líderes de grupos que regresaron a Jerusalén después de los 70 años de cautiverioEstos son los hijos de la provincia que subieron del cautiverio, de los que llevó cautivos Nabucodonosor rey de Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad Para este momento habían pasado 70 años desde que los últimos judíos fueron deportados a Babilonia: Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables. Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas; para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos.  Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba, (2 Samuel 36:19-23). Podemos entender que después de 70 años aquellas generaciones habían muerto y sus probablemente las segundas y terceras generaciones después del cautiverio ya se habían establecido a lo largo de todas las provincias del imperio persa, podemos decir, tenían casas y una vida ya establecida en el extranjero, pero a pesar de eso, no perdieron su identidad como tales, ni se olvidaron de su Dios en tierras extrañas, de allí que un grupo, probablemente influenciados por el Señor, decidieron dejar la comodidad de sus hogares en el extranjero para volver a Judá y volver a comenzar desde cero. A continuación, se mencionan los líderes de la primera generación de regresaron a su tierra: … los cuales vinieron con Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Azarías, RaamíasNahamani, Mardoqueo, BilsánMisperetBigvaiNehum y Baana Aquí aparecen algunos nombres interesantes, primero, Zorobabel, gobernador y descendiente de la línea real de David, fue figura clave en la reconstrucción del templo, junto con Jesúa o Josué, descendiente de Aaron y quien fungió como sumo sacerdote durante este periodoEntonces se levantaron Jesúa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios(Esdras 3:2). Luego, el listado nombra los principales lideres comunitarios que fueron determinantes para iniciar la repoblación de Judá en aquella época, entre ellos se menciona un Nehemías, quien no es el mismo Nehemías de este libro, y otros como Azarías, RaamíasNahamani, Mardoqueo, BilsánMisperetBigvaiNehum y Baana.  

 

LOS QUE FUERON CENSADOS 

 

El número de los varones del pueblo de Israel…” 

Nehemías 7:7 

 

A partir de Nehemías 7:8 se nos comienza a dar el listado de familias y número de los judíos que regresaron a Judá y al final, se nos detalla el gran número de estos que repoblaron la tierra de JudáToda la congregación junta era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta, sin sus siervos y siervas, que eran siete mil trescientos treinta y siete; y entre ellos había doscientos cuarenta y cinco cantores y cantoras. Sus caballos, setecientos treinta y seis; sus mulos, doscientos cuarenta y cinco; camellos, cuatrocientos treinta y cinco; asnos, seis mil setecientos veinte, (Nehemías 7:66-69). Durante la lectura del listado se nos presentan los diferentes grupos que regresaron por familiascada familia presenta el pariente predominante y líder de ellos, aquí enlistamos sus nombres y cantidades según la Nueva Versión Internacional de la Biblia los presenta en su traducción (Nehemías 7:8-42): 

 


  1. Parós 2,172. 

  1. Sefatías 372. 

  1. Araj 652. 

  1. Pajat Moab, es decir, de Jesúa y Joab2,818. 

  1. Elam1,254. 

  1. Zatú845. 

  1. Zacay760. 

  1. Binuy648. 

  1. Bebay, 628. 

  1. Azgad2,322. 

  1. Adonicán667. 

  1. Bigvay2,067. 

  1. Adín655. 

  1. Ater, es decir, de Ezequías 98. 

  1. Jasún328. 

  1. Bezay324. 

  1. Jarif112. 

  1. Gabaón95. 

  1. Belén y de Netofa188. 

  1. Anatot128. 

  1. Bet Azmávet42. 

  1. Quiriat YearínCafira y Berot743, 

  1. Ramá y Gueba621 

  1. Micmás122. 

  1. Betel y de Hai123 

  1. Nebo 52. 

  1. Elam1,254 

  1. Jarín320. 

  1. Jericó 345 

  1. LodJadid y Ono721. 

  1. Sená3,930 

 

Además, se nos presentan la lista de otros que regresaron juntamente con estos, entre ellos, los sacerdotes (Nehemías 7:39), los levitas (Nehemías 7:43), los cantores (Nehemías 7:44), los porteros (Nehemías 7:45), los servidores del Templo (Nehemías 7:46-56), de los descendientes de los servidores de Salomón (Nehemías 7:57-60). Este capítulo nos enseña la importancia de la unidad comunitaria, donde la prioridad es el bienestar del pueblo en general, divididos en familias, jefes de familias y en los diferentes servidores del Templo que contribuyen con la adoración al Dios verdadero. En el Nuevo Testamento se nos habla de la importancia de vivir en una verdadera comunión con todos los santos: Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”, (Hechos 2:42). La perseverancia en plena armonía y en la sana doctrina edifica al cuerpo de Cristo y no debemos descuidarla: La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”, (Colosenses 3:16). 

 

LOS QUE NO PUDIERON DEMOSTRAR SU GENEALOGÍA 

 

Y estos son los que subieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Adón e Imer, los cuales no pudieron mostrar la casa de sus padres, ni su genealogía, si eran de Israel: los hijos de Delaía, los hijos de Tobías y los hijos de Necoda, seiscientos cuarenta y dos. Y de los sacerdotes: los hijos de Habaíalos hijos de Cos y los hijos de Barzilai, el cual tomó mujer de las hijas de Barzilai galaadita, y se llamó del nombre de ellas. Estos buscaron su registro de genealogías, y no se halló; y fueron excluidos del sacerdocio, y les dijo el gobernador que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote con Urim y Tumim”. 

Nehemías 7:62-65 

 

Aquí encontramos algunas personas que regresaron del cautiverio y que lamentablemente no pudieron demostrar su descendencia judía ya que no encontraron los registros de sus antepasados en las genealogías. Probablemente estas familias no cuidaron su pureza nacional ni sus registros genealógicos, perdiendo incluso su identidad judía; contrario a las otras familias que regresaron y aunque habían pasados más de 70 años en tierras extranjeras, nunca se olvidaron de sus costumbres y su relación con Dios. Cuán importante es que nosotros como cristianos no perdamos nuestra identidad espiritual, especialmente ahora que luchamos con tantos pecados e ideologías anticristianas, la verdad es que este capítulo nos trae esta gran enseñanza espiritual. Cuán importante es que todos cuidemos nuestra ciudadanía espiritual, que nuestra fe esta puesta siempre en Jesucristo y no en nuestras propias obras o ideas, porque solo así seremos hallados, no en nuestras propias justicias, sino, en la justicia del Hijo de Dios, vistiendo sus vestiduras, para que aquel dia el Padre nos acepte: Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Porque muchos son llamados, y pocos escogidos”, (Mateo 22:11-14). 

 

 

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