“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran
príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de
angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel
tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro”.
Daniel 12:1
INTRODUCCIÓN
El
libro de Daniel finaliza con el capítulo número 12 y este a su vez nos presenta
profecías de carácter escatológico que miran al fin de los tiempos, en esta ocasión
estudiaremos el primer versículo de este interesante capítulo del libro de
Daniel, donde se nos profetiza acerca de un periodo de gran prueba que viene sobre
todo el mundo entero.
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Miguel lanza fuera a los ángeles rebeldes.
Ilustración de Gustave Doré para El paraíso perdido de John Milton
MIGUEL, EL GRAN PRÍNCIPE
“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran
príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo...”
Daniel 12:1
La
profecía de Daniel nos presenta a Miguel, el gran príncipe: En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran
príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo... La profecía
nos dice que esto ocurrirá en “aquel tiempo”, es decir, al final de los
tiempos, por tanto, la profecía nos habla de acontecimientos que ocurrirán al
final de los tiempos y es en este periodo que Miguel se levantara para apoyar a
los hijos del pueblo de Daniel, o sea, Israel. ¿Ahora, quien es Miguel?
Miguel es uno de los principales ángeles de gran autoridad y poder a la
orden de Dios. En la Biblia podemos encontrar las menciones que se hacen de
este personaje, la primera vez que aparece en el canon sagrado es aquí, en
Daniel, se nos presenta como uno de los principales príncipes, es decir, uno
de los principales ángeles guerreros de gran autoridad y jerarquía de Dios:
“Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso
durante veintiún días; pero
he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y
quedé allí con los reyes de Persia”, (Daniel 10:13). Aquí vemos cómo
Miguel ayudó a Gabriel cuando el príncipe de Persia, es decir, un principado de
demonio se le oponía a Gabriel para que el mensaje no llegase a Daniel, así
vemos que Miguel posee una autoridad y poder a Gabriel por el simple hecho de
que Gabriel no logro vencer la oposición del príncipe de Persia. En la carta de
Judas, a Miguel se le llama arcángel, donde la palabra de arcángel
significa jefe o principal de los ángeles, de allí que muchos lo consideren
como el comandante general de las huestes celestiales de Dios: “Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por
el cuerpo de Moisés…”, (Judas 9). Ahora, en Daniel 12:1 se nos dice
que el arcángel Miguel estará de parte de los hijos del pueblo de Daniel, es
decir, Israel, lo cual significa que durante la persecución que se levante
en contra de Israel al final de los tiempos, Miguel estará de parte de ellos
para pelear en el campo espiritual, de hecho, en el libro de Apocalipsis se nos
dice cómo Miguel peleara en contra de Satanás y sus demonios para expulsarlos
del cielo: “Después hubo una gran batalla en el
cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el
dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para
ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente
antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero;
fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con
él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la
salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo;
porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los
acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por
medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y
menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Por lo cual alegraos, cielos, y
los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el
diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”, (Apocalipsis 12:7-12). En estos versículos vemos la
victoria final del bien en contra del mal, una lucha que tiene su origen en el
reino espiritual, aquí vemos como al final de los tiempos Miguel dirigirá a
los ángeles en una lucha en contra del mismo diablo y sus demonios, siendo
estos expulsados del cielo y lanzados a la tierra, por tanto, tanto Daniel como
Apocalipsis nos revela la participación que el arcángel Miguel tendrá en los
últimos tiempos, como un defensor del pueblo de Dios que libra las batallas en
el campo espiritual, dirigiendo así a otros ángeles en la pelea en contra de
Satanás y sus huestes malignas.
TIEMPO DE GRAN ANGUSTIA
“… y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde
que hubo gente hasta entonces…”
Daniel 12:1
A continuación, a Daniel se le
revela que para los últimos tiempos se avecina una gran tribulación que traerá
gran angustia a todas las naciones: … y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces… A
Daniel se le dice que este será un tiempo de angustia cual nunca ha sido
desde que hubo gente hasta este momento, y estas palabras nos recuerdas a
las dichas por nuestro Señor Jesucristo allá en el monte de los Olivos cuando
dirigió su sermón apocalíptico a sus discípulos: “…
porque habrá entonces gran
tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta
ahora, ni la habrá”, (Mateo 24:21). Este tiempo de gran
angustia corresponde al periodo de la Gran Tribulación, la semana número 70 de
Daniel que aún está pendiente de que se cumpla, un período de gran angustia y
terror donde el Señor desatará todos sus juicios sobre la humanidad. En la
Biblia este terrible período de Gran Tribulación se le llama de muchas maneras:
1. El día de Jehová o del Señor (Isaías 13:6; Joel 1:15; 2:1, 11, 31; 3:14; Malaquías 4:5; 1Tesalonicenses 5:2; 2 Tesalonicenses 2:2).
2. Angustia o tribulación (Sofonías 1:15).
3. La gran tribulación (Mateo 24:21).
4. Tiempo o día de angustia (Daniel 12:1; Sofonías 1:15).
5. Tiempo de angustia para Jacob (Jeremías 30:7).
Ahora
bien, este periodo de Gran Tribulación tiene al menos dos propósitos, los
cuales podemos enumerar de la siguiente manera:
1.
Tratar con su pueblo Israel para que
ellos crean en su Hijo amado. Actualmente la mayoría de los judíos no
reconocen a Jesús como su Mesías, sin embargo, viene un tiempo de prueba cuyo
objetivo es acercarlos a Él para salvación: “¡Ah,
cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de
angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Jehová de
los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y
extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a
Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré”, (Jeremías 30:7-9).
2.
Castigar la iniquidad de los impíos. El
segundo propósito tiene que ver con juzgar y castigar la maldad de los
habitantes de esta tierra. La Biblia entera advierte que este día viene: “porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse
en pie?”, (Apocalipsis 6:17).
Un período de terribles juicios divinos.
Este
tiempo de gran angustia está marcado por una serie de juicios divinos que
vienen sobre esta tierra y que afligirá en gran manera a los habitantes de la
tierra, así lo testifican las Escrituras: “Cercano
está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí
el valiente. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de
alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de
entenebrecimiento, día de trompeta y de algazara sobre las ciudades
fortificadas, y sobre las altas torres. Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos,
porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.
Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda
la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción
apresurada hará de todos los habitantes de la tierra”, (Sofonías
1:14-18). Como leemos en Sofonías esta destrucción vendrá no solo sobre una
nación en específico, sino, sobre todos los habitantes de la tierra. Este
período concuerda con la semana número 70 de la profecía de Daniel que está
pendiente que se cumpla, por tanto, la Gran Tribulación durará un total de 7
años y durante este tiempo vendrán terribles juicios que en el libro de
Apocalipsis se nos describe a través de los 7 sellos, las 7 trompetas y las 7
copas de la ira de Dios.
En
la siguiente tabla mostramos en qué consistirán los 7 sellos que traerán juicios
a esta humanidad con la propuesta que algunos escatólogos proponen en cuanto a en
qué año se estarían dando cada uno de estos juicios.
|
Juicio |
Tipo de juicio |
Texto |
Año de la Gran Tribulación |
|
Primer Sello |
El jinete del caballo blanco:
Surgimiento del anticristo y trae a este mundo una aparente paz. |
Apocalipsis 6:1-2 |
Año 1 |
|
Segundo Sello |
El jinete del caballo rojo trae
una gran espada para quitar la paz y trae la guerra. |
Apocalipsis 6:3-4 |
Aproximadamente al 3 ½ año |
|
Tercer Sello |
El jinete del caballo negro trae
una balanza y una hambre y gran escasez, donde los productos de
alimentación básica se volverán muy costosos de adquirir. |
Apocalipsis 6:5-6 |
Aproximadamente al 3 ½ año |
|
Cuarto Sello |
El jinete del caballo amarillo, le
acompaña el Hades y se les da poder para matar con espada, hambre,
pestilencia y fieras. Muere la cuarta parte de la tierra. |
Apocalipsis 6:7-8 |
Aproximadamente al 3 ½ año |
|
Quinto Sello |
El clamor de los mártires de la Gran Tribulación. Bajo
el altar aparecen las almas de los mártires que claman justicia. |
Apocalipsis 6:9-11 |
Entre el año 3 al 6 |
|
Sexto Sello |
Terribles catástrofes: El gran terremoto, el
sol se oscurece, la luna se vuelve como sangre, las estrellas caen, el cielo
se enrolla como un pergamino. Los reyes y poderosos se esconden, reconociendo
la ira del Cordero |
Apocalipsis 6:12-17 |
Entre el año 3 al 6 |
|
Séptimo Sello |
Un silencio en el cielo abre paso a los juicios de las
7 trompetas. Los juicios se intensifican en sufrimiento trayendo mayores
calamidades |
Apocalipsis 8:1-6 |
Año 7 |
Luego,
considerando que el séptimo sello da paso a las 7 trompetas, estos juicios
son más intensos y duros que los anteriores, algunos los ven como una repetición
de los juicios descritos en los 7 sellos, pero otros tanto opinan que no, sino,
son juicios diferentes que se darían en el último en el año número 7 de la Gran
Tribulación, de hecho, estos juicios son más duros, aunque algunos son
parecidos a los que se dan en el sexto sello, pero la verdad es que otros
descritos en las 7 trompetas son diferentes y de mayor intensidad en cuanto al
nivel de castigo que estos traen. Con esto vemos cómo el castigo de Dios va
aumentando de intensidad y siendo cada vez más intensos: “Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se
dispusieron a tocarlas”, (Apocalipsis 8:6).
|
Juicio |
Tipo de juicio |
Texto |
|
Primera Trompeta |
Granizo y fuego mezclados con sangre caen sobre la tierra,
se quema la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde. |
Apocalipsis 8:7 |
|
Segunda Trompeta |
Algo como una gran montaña ardiendo cae en el mar, la
tercera parte del mar se convierte en sangre, muere la tercera parte de
las criaturas marinas y se destruye la tercera parte de las naves. |
Apocalipsis 8:8-9 |
|
Tercera Trompeta |
Una gran estrella llamada Ajenjo cae sobre la tercera
parte de los ríos y fuentes de agua. Las aguas se vuelven amargas y muchos
mueren al beberlas. |
Apocalipsis 8:10-11 |
|
Cuarta Trompeta |
Se oscurece la tercera parte del sol, la luna y las
estrellas. La luz del día y de la noche se reduce en un tercio. |
Apocalipsis 8:12 |
|
Quinta Trompeta, el Primer ¡Ay! |
Una estrella caída abre el pozo del abismo (probablemente
un ángel caído), del abismo surgen seres demoníacos como langostas que
atormentan a los hombres sin el sello de Dios durante cinco meses. El
tormento es tan intenso que los hombres buscan la muerte, pero no la hallan. |
Apocalipsis 9:1-12 |
|
Sexta Trompeta, el segundo ¡Ay! |
Cuatro ángeles atados en el río Éufrates son liberados y dirigen
a un ejército de 200 millones de jinetes. Muere la tercera parte de la
humanidad por fuego, humo y azufre. |
Apocalipsis 9:13-21 |
|
Séptima Trompeta, el tercer ¡Ay! |
Al toque de la séptima trompeta se oyen voces que proclaman
que el reino del mundo ha pasado a ser de Cristo, se abre el templo de Dios
en el cielo y se ve el arca del pacto, se producen relámpagos, voces,
truenos, terremoto y granizo. Se marca la transición hacia los juicios de
las siete copas de la ira. |
Apocalipsis 11:15-19 |
Finalmente,
la séptima trompera trae consigo el juicio de las 7 copas de la ira de Dios,
estos juicios son la consumación de su ira: “Oí una
gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la
tierra las siete copas de la ira de Dios”, (Apocalipsis 16:1)
|
Juicio |
Tipo de juicio |
Texto |
|
La primera copa |
Úlceras malignas y dolorosas aparecen en los hombres que
tienen la marca de la bestia y adoran su imagen. |
Apocalipsis 16:2 |
|
La segunda copa |
El mar se
convierte en sangre como de muerto. Mueren todas las criaturas que estaban en
el mar. |
Apocalipsis 16:3 |
|
La tercera copa |
Los ríos y fuentes de agua se convierten en sangre. El
ángel declara que esto es justo, porque derramaron la sangre de los santos y
profetas. |
Apocalipsis 16:4-7 |
|
La cuarta copa |
El sol recibe poder para quemar a los hombres con fuego. Los
hombres son abrasados con gran calor, pero blasfeman contra Dios en lugar de
arrepentirse. |
Apocalipsis 16:8-9 |
|
La quinta copa |
El reino del anticristo se llena de tinieblas. Los hombres
se muerden la lengua de dolor y blasfeman contra Dios por sus sufrimientos. |
Apocalipsis 16:10-11 |
|
La sexta copa |
El río Éufrates se seca, preparando el camino para los
reyes del oriente. Espíritus demoníacos semejantes a ranas salen del dragón,
la bestia y el falso profeta para reunir a los reyes del mundo en la batalla
de Armagedón. |
Apocalipsis 16:12-16 |
|
La séptima copa |
Una gran voz desde el templo dice: “Hecho está”. Se
produce un terremoto sin precedentes, que divide la gran ciudad en tres
partes. Las ciudades de las naciones caen, Babilonia recibe el juicio. Cae granizo enorme sobre los hombres,
quienes blasfeman contra Dios. |
Apocalipsis 16:17-21 |
Podemos
ver cómo los juicios que traen las copas de la ira de Dios son más terribles y
con esto se nos dice que viene este día, día temible, anunciado por los
profetas donde el Señor derramará el Calix de su furor en contra de las
naciones del mundo que han pecado.
EL PUEBLO DE DIOS SERÁ LIBRADO DE ESTE DÍA TERRIBLE
“… pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo,
todos los que se hallen escritos en el libro”.
Daniel 12:1
Aunque
el juicio de Dios se desatará sobre este mundo, el Señor promete librar a su
pueblo de estos juicios: “… pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo. El
Señor siempre ha considerado librar al justo y castigar solo al impío, así lo
declaró cuando libro a Lot del castigo que venían sobre Sodoma, Gomorra y las
ciudades vecinas: “Y volvió a decir: No se enoje
ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No
la destruiré, respondió, por amor a los diez”, (Génesis 18:32). Cuando
Dios juzgo a Jerusalén por sus pecados, trajo a Babilonia para que destruyera
la ciudad y el templo, y muchos judíos murieron aquel día y otro tanto fue
deportado, pero aquellos justos fueron librados de la muerte, en su visión, el
profeta Ezequiel vio como fueron sellados para no sufrir el castigo: “Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos de
la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir.
Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba que mira
hacia el norte, y cada uno traía en su mano su instrumento para destruir. Y
entre ellos había un varón vestido de lino, el cual traía a su cintura un
tintero de escribano; y entrados, se pararon junto al altar de bronce… y le
dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y
ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de
todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y a los otros dijo, oyéndolo
yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni
tengáis misericordia”, (Ezequiel 9:1-2, 4-5). Durante el periodo de
la Gran Tribulación, Dios promete proteger a su pueblo Israel de los juicios
que vienen sobre las naciones del mundo: “Vi también
a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y
clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de
hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al
mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos
de nuestro Dios”, (Apocalipsis 7:2-3). En el caso de la iglesia del
Señor se le promete no pasar por este periodo de gran angustia: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también
te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para
probar a los que moran sobre la tierra”, (Apocalipsis 3:10). Para cuando
ese momento llegue, nosotros los cristianos guardamos la esperanza del rapto de
la iglesia donde seremos arrebatados y sacados de este mundo para no sufrir el
destino que le espera a este mundo de maldad: “Entonces
estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres
estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad,
pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor”, (Mateo
24.40-42). Ahora, a Daniel se le dice que aquellos que escaparan de estos
terribles juicios serán los que se encuentren escritos en el libro: todos los que se hallen escritos en el libro. El
libro de la vida aparece mencionado en varios libros de la Biblia, así en Éxodo
32:32–33 Moisés intercede por Israel y menciona el “libro” en el que Dios
inscribe a los suyos, luego, Salmos 69:28 dice: “Sean
borrados del libro de la vida, y no sean inscritos con los justos”, Jesús
también dijo: “Regocijaos de que vuestros nombres
están escritos en los cielos”, (Lucas 10:20). Pablo menciona a
colaboradores “… cuyos nombres están en el libro de
la vida”, (Filipenses 4:3). En Apocalipsis,
durante el juicio del gran trono blanco, en el juicio final se abren los libros
y los impíos son juzgados, y “… el que no se
encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego”,
(Apocalipsis 20:15). Finalmente, solamente aquellos cuyos nombres estén
escritos en el libro de la vida podrán entrar en la Nueva Jerusalén: “No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace
abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la
vida del Cordero”, (Apocalipsis 21:27).

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