“Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio”.
Hechos 16:6-10
INTRODUCCIÓN
Pablo y sus compañeros han iniciado lo que sería su segundo viaje misionero, en este caso ha visitado las regiones de Galacia, las ciudades donde fundo iglesias durante su primer viaje misionero llevando la carta a los gentiles dirigida por la iglesia de Jerusalén que anunciaba la conclusión teológica del concilio de Jerusalén, fortaleció a las iglesias afirmándolos en la doctrina de la salvación por medio de la fe, ahora, Pablo prosigue y desea extenderse sin saber que el Espíritu Santo lo llevaría a las regiones del continente europeo.
EL ESPÍRITU SANTO LES IMPIDE PREDICAR EL EVANGELIO
“Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió”.
Hechos 16:6-7
Este pasaje resulta muy interesante, Pablo y sus compañeros se habían propuesto continuar su obra misionera, después de haber visitado las iglesias que fundaron durante su primer viaje misionero, la intención era continuar en otras ciudades, así llegaron a Frigia y la provincia de Galacia, pero el Espíritu les prohibió que hablasen la palabra. Parece extraño pensar que sea el mismo Espíritu Santo quien les impida predicar el evangelio, pero realmente así paso, no era la voluntad de Dios que se incursionaran en dichas ciudades. Lucas nos menciona la región de Frigia y la provincia de Galacia. Frigia era una antigua región de Asia Menor (actual Turquía central), entre sus ciudades principales estaban Colosas, Laodicea, Hierápolis; además, también se nos menciona la provincia de Galacia, refiriéndose probablemente a la región de Galacia de Norte, porque durante su primer viaje misionero visito y fundo iglesias en Galacia del Sur compuesta por las ciudades de Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra, Derbe). Galacia del Norte estaba formada por la región central norte de Asia Menor (actual Ankara, Tavium, Pessinus), sus habitantes eran los famosos celtas, mientras que en Galacia del Sur, sus habitantes eran una mezcla de griegos, romanos, judíos y locales. Algunos opinan que posteriormente Pablo visito las regiones de la provincia de Galacia del Norte, de hecho, afirman que su carta a los Gálatas va dirigida a ellos, pero otros estudiosos no apoyan dicha teoría ya que es más sensato pensar que su carta va dirigida a la provincia de Galacia en el Sur. Luego, Lucas nos dice que llegaron a Misia la cual era una región del noroeste de Asia Menor que, en tiempos del Nuevo Testamento, formaba parte de la provincia romana de Asia. De allí intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu se los volvió a prohibir. Acaso Dios no quería que los habitantes de Galacia del Norte y Bitinia conocieran el evangelio? Definitivamente no, ya que la voluntad del Señor es que se predique su evangelio en todas las partes de este mundo, sin embargo, no sería Pablo quien llevaría su mensaje a esas regiones ya que para Pablo había otros propósitos. Con el tiempo esas regiones serian alcanzadas por otros cristianos, de hecho, Pedro saluda a los creyentes en esas regiones: “Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia”, (1 Pedro 1:1).
No sabemos cómo fue que el Espíritu Santo le impidió a Pablo el predicar en Frigia, Galacia del norte o Bitinia, pudo haber sido una convicción interna que le impidió hacerlo, o una revelación del mismo Espíritu que le ordeno pasar por delante de esas regiones, o a lo mejor una enfermedad le impidió hacerlo o alguna situación peligrosa, como sea, Pablo entendió que era el Espíritu quien le decía que no debía detenerse en esas regiones. Cuán importante es ser sensible a la dirección del Espíritu Santo para hacer su obra, aun las cosas buenas y orientadas a cumplir la misión de predicar su evangelio tienen su momento y asignación particular y en la medida que aprendamos a obedecer y ser sensibles a su voluntad, nos encontraremos en el camino exitoso.
LA VISIÓN DEL VARÓN MACEDONIO
“Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos”.
Hechos 16:8-9
Después de haber recorrido las regiones de Frigia y pasar cerca de la provincia de Galacia del Norte y Bitinia, Pablo y sus compañeros pasan cerca de Misia y descienden a Troas, una ciudad portuaria frente al mar Egeo, el cual conectaba Asia Menor (actual Turquía) con Europa. Aqui encontramos el llamamiento de Dios a Pablo para ir a Europa a predicar su palabra. Si recordamos, fue el Espíritu Santo que por medio de profecía comisiono a Pablo y Bernabe para iniciar su primer viaje misionero: “Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”, (Hechos 13:2). Fue así como fue llevado por ellos el evangelio a Chipre y las regiones de la provincia de Galacia del Sur. Ahora, habiendo iniciado su segundo viaje misionero, el Espíritu Santo le muestra a Pablo hacia dónde tenía que ir: Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. La visión fue de noche, el texto no especifica si fue en sueños o una visión estando despierto, como haya sido, vio a un varón macedonio puesto de pie quien le decía que fuese a Macedonia a ayudarlos. Macedonia era una ciudad europea, al norte de Grecia y en el pasado fue el país de donde surgió el gran conquistador Alejandro Magno, quien conquisto el Medio Oriente e impulso su helenización. De manera semejante, el Espíritu enviaba a Pablo a iniciar las misiones en las regiones europeas, una cultura totalmente diferente a las orientales, con costumbres, idioma y creencia que eran diferentes a las de los judíos o a las de Asia Menor. La ventaja de Pablo era que hablaba el griego, el idioma universal de su entonces y ahora sus misiones se transformaban en misiones transculturales.
LAS MISIONES EN EUROPA ESTÁN POR INICIAR
“Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio”.
Hechos 16:10
Al recibir la visión, Pablo se apresuró para partir a Macedonia, notemos que Lucas se incluye en la iniciativa al considerar de que se trataba de un llamamiento directo de Dios para predicar el evangelio en Europa: Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. Durante el viaje, Pablo busco la dirección de Dios para predicar su evangelio y cuando la recibieron fueron obedientes para partir inmediatamente sabiendo que era el mismo Espíritu Santo quien lo llamaba a realizar su obra en tierras lejanas que no conocía.
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