“Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos. Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios. Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles. Pero cuando los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos, habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región circunvecina, y allí predicaban el evangelio”.
Hechos 14:1-7
INTRODUCCIÓN
Después de su estadía en Antioquía de Pisidia lo cual algunos opinan que pudo haber durado varios meses, Pablo y Bernabé salen de la ciudad debido a las persecuciones de los judíos celosos habían desatado en contra de ellos y deciden recorrer las otras ciudades circunvecinas en la región de Galacia. En este caso vemos que su viaje misiones continúa en Iconio, otra de las ciudades muy importantes de esta región.
PABLO Y BERNABÉ LLEGAN A ICONIO
“Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos”.
Hechos 14:1
Después de haber pasado un buen tiempo en Antioquía de Pisidia, Pablo y Bernabé salen de la cuidad debido a la persecución que los judíos envidiosos desataron en contra de ellos, ahora, aprovechan para llegar a otras de las principales ciudades de la región de Galacia. Iconio estaba ubicada en la región de Licaonia, Asia Menor (actual Turquía), sobre la ruta comercial entre Antioquía de Pisidia y Listra, lo que la convertía en una ciudad importante y de gran actividad comercial donde convergían muchas culturas. Si nos damos cuenta, Pablo siempre buscaba ciudades de importancia y fluencia de gente, ya que pretendía desde allí difundir el mensaje del evangelio. Ahora, al llegar buscaron una sinagoga y allí compartieron el mensaje del evangelio: Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos. Aquí comenzamos a ver la estrategia de Pablo para difundir el mensaje del evangelio, una vez al llegar a una ciudad de importancia busca una sinagoga donde sabe que tarde o temprano le darían la oportunidad de anunciar el mensaje de paz, allí vemos que hablaron de tal manera el mensaje bíblico que creyó una gran multitud de judíos como de gentiles. Esto nos recuerda el poderoso efecto de la palabra de Dios en los corazones de las personas cuando es predicada, de allí que nosotros también necesitamos presentarla con denuedo y total entrega confiando que esta tiene poder de transformar los corazones de aquellos que la escuchen.
OPOSICIÓN VERSUS RESPALDO DIVINO
“Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios”.
Hechos 14:2-3
La bendición de las conversiones trajo también la oposición: Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. Podemos leer como algunos judíos incrédulos al mensaje del evangelio, excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles en contra de Pablo y Bernabé. Las palabras, “corrompieron los ánimos”, se traduce del griego ekakosan tas psujas (ἐκάκωσαν τὰς ψυχὰς), que literalmente dicen que afectaron o hirieron las almas, es decir, estos perversos perturbaron las almas de los gentiles que habían creído levantando toda clase de acusación y mal testimonio en contra de Pablo y Bernabé. La Nueva Versión de la Biblia dice: “Pero los judíos incrédulos incitaron a los no judíos y les amargaron el ánimo contra los hermanos”, (Hechos 14:2, NVI). La Nueva Traducción Viviente de la Biblia dice: “Sin embargo, algunos de los judíos rechazaron el mensaje de Dios y envenenaron la mente de los gentiles en contra de Pablo y Bernabé”, (Hechos 14:2, NTV). Pero la oposición trajo al mismo tiempo el respaldo de Dios para continuar predicando el evangelio: Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios. A pesar de la oposición de los judíos que no creyeron, Pablo y Bernabé se detuvieron en Iconio mucho tiempo hablando con denuedo y confiando en el Señor hicieron muchas señales y prodigios que confirmaban la aprobación de Dios en su trabajo ministerial. Cuán importante es la fe acompañada de valentía para continuar haciendo la obra de Dios aun en medio de dificultades, definitivamente cuando confiamos en Dios el Señor nos respalda.
FE ACOMPAÑADA DE PRUDENCIA
“Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles. Pero cuando los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos, habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región circunvecina, y allí predicaban el evangelio”.
Hechos 14:4-7
El texto anterior nos dice que Pablo y Bernabé pasaron mucho tiempo en Iconio testificando el mensaje de gracia, no sabemos cuánto tiempo fue, ya en Antioquía de Pisidia habían pasado mucho tiempo y ahora lo hacían en Iconio, sin embargo, la oposición creció a tal punto que la opinión de la ciudad estaba dividida: Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles. Es interesante leer que en el versículo 4 se les llama a Pablo y Bernabé apóstoles. Sabemos que el Señor llamó a sus 12 apóstoles, conocidos como los apóstoles del Cordero, pero el libro de Hechos llama también apóstoles a otros hombres, así tenemos a Matías, quien remplazo a Judas (Hechos 1:26), aquí vemos a Pablo y Bernabé llamados apóstoles, el mismo Pablo en sus cartas se identifica como apóstol a los gentiles, luego, Pablo menciona a Andrónico y a Junias, quienes son predicadores del evangelio y son reconocidos por las iglesias como apóstoles (Romanos 16:7), aun el mismo Santiago, el hermano de Jesús, la tradición lo ha reconocido como un apóstol del Señor. El tema es controversial en cuanto a si el ministerio de apóstol continuó a parte de los 12 apóstoles del Cordero, pero en el Nuevo Testamento podemos leer como algunos otros fueron reconocidos como tales. Recordemos que la palabra apóstol significa en griego, “enviado”, y en este caso, Pablo y Bernabé habían sido enviados o comisionados por la iglesia de Antioquía de Siria a predicar el evangelio, y en este sentido podemos decir que eran apóstoles, o sea enviados como misioneros, pero al mismo tiempo, fue el Espíritu Santo quien los comisionó para este viaje misionero (Hechos 13:1-3). No obstante, con el tiempo la persecución aumento y el odio hacia ellos creció a tal punto que intentaron apedrearlos: Pero cuando los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos... Cuando los apóstoles vieron que la situación llegaba a un punto incontrolable que ponía su vida en riesgo, decidieron salir de la ciudad: .... habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región circunvecina, y allí predicaban el evangelio... Aquí podemos ver la prudencia de los apóstoles al darse cuenta de que ya la situación era insostenible y por ello deciden huir, pero no porque eran cobardes o porque no confiaran en Dios, porque ya a pesar de la previa persecución habían perseverado en la predicación del evangelio, pero iluminados por el Espíritu Santo sabían entender el tiempo cuando debían partir para no morir y continuar su obra en otro lugar, a esto se le llama prudencia. La fe debe ir acompañada de prudencia, fe no es ser insensato o temerario, sino, con la astucia y prudencia que Dios otorga, saber cómo actuar y moverse para no exponerse imprudentemente a situaciones de riesgo que ponen en peligro la integridad física y la vida misma. No se trata de que Pablo o Bernabé no estaban dispuestos a ser mártires por la causa de Cristo, pero sabían que ese momento aún no había llegado y anhelaban vivir para continuar predicando su evangelio, y ciertamente así lo hicieron, salieron de Iconio y pasaron por Listra, Derbe, las ciudades de Licaonia y toda la región circunvecina, predicando en todos estos lugares el evangelio de Jesucristo.
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