Un rey despreciable se levanta en el norte (Daniel 11:21-35)



“» Le sucederá una persona despreciable, al que no se le ha concedido el honor de la realeza, que invadirá el reino cuando la gente se sienta más segura y usurpará el trono por medio de intrigas. Arrasará como una inundación a las fuerzas que se le opongan; las derrotará por completo, lo mismo que al príncipe del pacto. Engañará a los que pacten con él y con un grupo reducido usurpará el trono”. 

Daniel 11:21-23 (NVI) 

 

INTRODUCCIÓN 

 

Continuando con el estudio en el capítulo 11 del libro de Daniel, llegamos a otra sección interesante referente a las profecías de los reyes del norte y del sur, en esta ocasión la profecía anunciaba la venida de un rey sirio bastante despreciable que odiaría en gran manera al pueblo judío y buscaría exterminar totalmente su cultura e identidad espiritual, nos referimos a Antíoco IV Epífanes (175-164 a.C.), un rey que realizo grandes maldades en contra del pueblo de Dios y que ha quedado registrado en los libros de historia, confirmando así una vez más la veracidad de las profecías de Daniel. 



Antioco-Epifanes

Busto de Antíoco IV Epífanes en Berlín 

De © José Luiz Bernardes Ribeiro, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=62549846 



 

UN MALVADO REY SE LEVANTA EN EL NORTE 

 

A la muerte de Seleuco IV Filopátor, le sucede en el trono un personaje malvado y que en Daniel 11:21 se nos presenta, este es Antíoco IV Epífanes. De este rey ya hemos comentado en otros estudios anteriores y en esta profecía podemos entender un poco más acerca de su carácter impío y desprecio por el pueblo judío: “» Le sucederá una persona despreciable, al que no se le ha concedido el honor de la realeza, que invadirá el reino cuando la gente se sienta más segura y usurpará el trono por medio de intrigas, (Daniel 11:21, NVI)Definitivamente este versículo describe el carácter despreciable de Antíoco IV Epífanes, el cual ascendió al trono después de la muerte de su hermano Seleuco IV Filopátor. La profecía lo califica como un usurpador del trono por medio de intrigas y esto fue así, ya que en lugar de permitir que el hijo de su hermano ascendiera al trono, él mismo se estableció como rey de Siria, por ello el texto dice: Arrasará como una inundación a las fuerzas que se le opongan; las derrotará por completo, lo mismo que al príncipe del pacto. Engañará a los que pacten con él y con un grupo reducido usurpará el trono”, (Daniel 11:22-23, NVI). Usurpando el trono de Siria se constituye como el nuevo rey, luego, intenta manipular al rey de Egipto, Ptolomeo VI Filométor, cuya madre era Cleopatra I, hermana de Antíoco IV Epífanes y, además, Daniel afirma que también derrota al príncipe del pacto, el cual algunos afirman que podría referirse al sumo Sacerdote Onías III el cual es depuesto de su cargo en Jerusalén y posteriormente acecinado. De esta manera la profecía de Daniel 11 hace la presentación de este personaje totalmente despreciable y malvado. 

 

LA SEXTA GUERRA SIRIA 

 

Con el tiempo Antíoco IV Epífanes llego a extender su reino a través de muchas conquistas y por medio de su yerno, el inexperto Ptolomeo VI Filométor quien estaba casado con su hermana Cleopatra II pretendía ejercer gobierno sobre Egipto, pero debido a la influencia de sus ministros este se rebela en contra de Siria y provoca que Antíoco IV Epífanes invada Egipto, volviendo a subordinar a su voluntad a Ptolomeo VI Filométor, lo que provoca que los egipcios nombren faraón a su hermano Ptolomeo VIII, de allí viene una serie de intrigas y traiciones que dan paso a la sexta y última guerra siria que el mismo libro de Daniel profetizaba: “ » Con un gran ejército, descargará su poder y ardor sobre el rey del Sur. Este enfrentará la guerra con un ejército muy grande y poderoso, pero no podrá resistir, porque será traicionado. Los mismos que compartían su mesa buscarán su ruina; su ejército será derrotado por completo y muchos caerán en batalla.  Sentados a la misma mesa, estos dos reyes pensarán solo en hacerse daño y se mentirán el uno al otro; pero esto de nada servirá, porque el momento del fin todavía no habrá llegado. El rey del norte regresará a su país con grandes riquezas, pero su corazón se opondrá al pacto santo; así que llevará a cabo sus planes y luego volverá a su país, (Daniel 11:25-28, NVI). Antíoco IV Epífanes logro avanzar y de hacerse de grandes riquezas invadiendo la tierra de Egipto y creyendo que se haría del gran poder en la tierra del sur. 

 

LA PROFANACIÓN DEL TEMPLO 

 

Luego, la profecía de Daniel continua su relato acerca de las cosas que este rey del norte haría y una vez haciéndose del poder en Egipto, alguien lo detendría y volvería con ira a su tierra no sin antes pasar por la tierra de los judíos y cometer la profanación del Templo: “En el momento preciso, el rey del norte volverá a invadir el sur, aunque esta vez el resultado será diferente, porque los barcos de guerra de las costas occidentales se opondrán a él y se desanimará. Entonces retrocederá y descargará su enojo contra el pacto santo. En su retirada, se mostrará bondadoso con los que renegaron de élSus soldados se dedicarán a profanar la fortaleza del Templo, suspenderán el sacrificio diario y luego establecerán la abominación que causa destrucción, (Daniel 11:29-31, NVI). Antíoco IV Epífanes se ve frustrado en sus planes de invadir Egipto y tomar todo su poder porque los barcos de guerra de las costas occidentales se a él, y esta era una profecía de los romanos impidiéndole que avanzara. En el año 168 a. C., Antíoco IV lanzó una campaña contra el Egipto ptolemaico y llegó hasta las cercanías de Alejandría. Sin embargo, fue interceptado por el enviado romano Cayo Popilio Lenas, quien le presentó un ultimátum: retirarse de Egipto o enfrentarse a Roma. Al final, Antíoco no tuvo más opción que retirarse, evitando así un conflicto directo con Roma, que en ese momento era la potencia ascendente en el Mediterráneo. Al verse frustrado en sus planes de conquistar Egipto, este decide regresar a Siria pero dirige su odio hacia el pueblo judío, los cuales se habían revelado en contra de la helenización que querían imponerles, es aquí donde Antíoco IV Epífanes comete grandes matanzas en contra de los judíos y profana el templo, cumpliéndose así esta profecía, es más, de acuerdo a la historia este impío decide sacrificar un cerdo en el altar del templo e introducir sus ídolos al interior del mismo y de esta manera el templo es profanado ocurriendo así lo que Daniel llama la abominación que causa destrucción, o la abominación desoladora, como lo traduce la RV60. En 2 Macabeos, el autor deja registrado esta profanación: “El templo era escenario de actos desenfrenados y de fiestas profanas, organizadas por paganos que se divertían con mujeres de mala vida y tenían relaciones con prostitutas en los atrios sagrados. Además, llevaban al templo objetos que estaba prohibido introducir en él, y el altar se veía lleno de animales que la ley prohibía ofrecer. No se podía observar el sábado, ni celebrar las fiestas tradicionales, ni siquiera declararse judío. A la fuerza se veía la gente obligada a comer de los animales que cada mes se ofrecían en sacrificio para celebrar el día del nacimiento del rey. Cuando llegaba la fiesta del dios Baco, se obligaba a la gente a tomar parte en la procesión, con la cabeza coronada de ramas de hiedra”, (2 Macabeos 6:4-7, DHH). También el historiador judío, Flavio Josefo da testimonio de este hecho histórico que confirma el cumplimiento de la profecía de Daniel: Antíoco entró en el templo y ofreció sacrificios prohibidos, introduciendo prácticas contrarias a nuestras leyes”, (Antigüedades Judías XII, 5). Luego, en fuentes rabínicas como el Midrash Rabbah y ciertos comentarios talmúdicos, se menciona que Antíoco introdujo una cerda en el altar como símbolo máximo de impureza. 

 

De acuerdo con la historia, Antíoco IV Epífanes tenía una campana de helenización judea, varios judíos simpatizaron con esta idea, se erigieron gimnasios y se avergonzaron de la circuncisión, de esto el libro 1 Macabeos nos narra un poco lo que pasoDe esa raíz salió un retoño, el malvado Antíoco Epífanes, hijo del rey Antíoco, que había estado como rehén en Roma y empezó a reinar el año ciento treinta y siete de la dominación griega. Por aquel tiempo aparecieron en Israel renegados que engañaron a muchos diciéndoles: «Hagamos un pacto con las naciones que nos rodean, porque desde que nos separamos de ellas nos han venido muchas calamidades.» A algunos del pueblo les gustó esto, y se animaron a ir al rey, y éste les dio autorización para seguir las costumbres paganas. Construyeron un gimnasio en Jerusalén, como acostumbran los paganos; se hicieron operaciones para ocultar la circuncisión, renegando así de la alianza sagrada; se unieron a los paganos y se vendieron para practicar el mal”, (1 Macabeos 1:10-15, DHH). Pero esto desagrado a los judíos ortodoxos que cuando oyeron del fracaso de Antíoco en Egipto, pensaron que Roma lo había matado y allí es donde deciden rebelarse y matar a los judíos helenizados, pero cuando Antíoco se entera, vuelve su ira hacia ellos con gran mortandadasí lo testifica el libro de 1 Macabeos como una fuente histórica que confirma el cumplimiento de la profecía de Daniel: “Después de esta victoria sobre Egipto, en el año ciento cuarenta y tres, Antíoco se puso en marcha con un poderoso ejército contra Israel, y llegó a Jerusalén. Entró con arrogancia en el santuario y se apoderó del altar de oro, del candelabro con todos sus accesorios, de la mesa para los panes sagrados, de las copas, las tazas, los cucharones de oro, el velo y las coronas, y arrancó todo el enchapado de oro que adornaba la fachada del templo. Se apoderó también de la plata, el oro, los utensilios preciosos y los tesoros escondidos, los cuales logró encontrar. Con todas esas cosas se fue a su país. También mató a mucha gente y habló con grandísima insolencia”, (1 Macabeos 1:20-24, DHH). 

 

LA TERRIBLE OPRESIÓN SOBRE EL PUEBLO JUDÍO 


 

Judas-Macabeos

Judas Maccabeus before the army of Nicanor. 

By Gustave Doré - Doré's English BiblePublic Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10700966 



Los versículos que van del 32 al 35 nos describen la terrible opresión que Antíoco IV Epífanes ejerció sobre el pueblo judío que se oponía a ser helenizado, dice: “Corromperá con halagos a los que hayan renegado del pacto, pero los que conozcan a su Dios se le opondrán con firmeza. Los sabios instruirán a muchos, aunque durante algún tiempo morirán a filo de espada, o serán quemados, o se les tomará cautivos y se les despojará de todo. Cuando caigan, recibirán muy poca ayuda, aunque mucha gente hipócrita se les unirá. Algunos de los sabios caerán, pero esa prueba los purificará y perfeccionará para que, cuando llegue el tiempo del fin, no tengan mancha alguna. Todavía falta para que llegue el momento preciso”, (Daniel 11:32-35NVI)Los que hayan renegado del pacto, probablemente sean los judíos que estaban de acuerdo con la helenización, recordemos que la helenización era el proceso de volver griego en costumbres, religión e idioma a una persona que pertenecía a una nacionalidad diferente a la griega, ahora, hubo otros que se opusieron a esto que serán aquellos que Daniel llama, “los que conozcan a su Dios”, estos se opondrán con gran firmeza. Estos judíos se negaron a olvidarse de su Dios, sus costumbres y leyes santas, por ello, Antíoco IV Epífanes los sometió a terribles torturas y mato a muchos de ellos con el fin de doblegarlos a su voluntad, tal y como el texto que leímos dice, que durante algún tiempo mataría a filo de espada y quemaría a algunos y a otros les tomaría cautivos, sin recibir ayuda de parte de alguien. Durante mucho tiempo sufrieron tremendo martirio, al leer 1 y 2 Macabeos podemos entender lo difícil que fue este periodo y la clase de terribles torturas que los sirios cometían en contra de los ellosLa profecía de Daniel habla acerca de algunos sabios que caerán, probablemente se refieren a aquellos judíos que se negarían a renunciar a su fe y lejos de acobardarse morirían como mártires animando a los demás a ser fieles a Dios. En 2 Macabeos leemos esto, por ejemplo, no nos habla de Eleazar: “A Eleazar, uno de los principales maestros de la ley, hombre de avanzada edad y de presencia noble, se le quería obligar, abriéndole la boca, a comer carne de cerdo. Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida sin honor, voluntariamente se dirigió al lugar del suplicio”, (2 Macabeos 6:18-19, DHH). También en el capítulo 7 de esta obra tenemos el relato del terrible martirio de la madre con sus siete hijos: “Sucedió también que siete hermanos con su madre fueron detenidos. El rey quería obligarlos, azotándolos con látigos y nervios de buey, a comer carne de cerdo, prohibida por la ley. Uno de ellos, en nombre de todos, habló así: «¿Qué quieres saber al interrogarnos? Estamos dispuestos a morir, antes que faltar a las leyes de nuestros antepasados.» Enfurecido, el rey mandó poner al fuego grandes sartenes y calderas. Cuando estuvieron calientes, ordenó que al que había hablado en nombre de todos le cortaran la lengua, y que le arrancaran el cuero cabelludo y le cortaran los pies y las manos, en presencia de su madre y de los demás hermanos. Cuando ya estaba completamente mutilado, el rey mandó acercarlo al fuego y, todavía con vida, echarlo a la sartén. Mientras el humo de la sartén se esparcía por todas partes, los otros hermanos se animaban entre sí, y con su madre, a morir valientemente...”, (2 Macabeos 7:1-5, DHH). Sin embargo, con el tiempo se levantaría un movimiento conocido como los macabeos que trajeron la liberación final de Israel y terminaron derrotando a este malvado reyasí el autor de 2 Macabeos deja registrado este evento en su obra“Entre tanto, Judas Macabeo y sus compañeros entraron secretamente en las aldeas y empezaron a llamar a sus parientes, y reuniendo a otros que permanecían fieles al judaísmo, juntaron unos seis mil... Poniéndose a la cabeza de un ejército, Macabeo se hizo invencible frente a los paganos, pues el Señor cambió su ira en misericordia. Caía de improviso sobre ciudades y aldeas, y las incendiaba; tomaba posiciones estratégicas y ponía en fuga a no pocos de sus enemigos, aprovechando la noche para sus ataques. La fama de su valentía se extendió por todas partes, (2 Macabeos 8:1, 5-7, DHH). De esta forma la profecía de Daniel anunciaba este terrible episodio en la historia de Israel, pero el Señor estaría con ellos y aquel malvado rey del norte estaría destinado al fracaso. 



 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario