El respaldo de Dios frente a la oposición (Hechos 18:12-17)


 

“Pero siendo Galión procónsul de Acaya, los judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo, y le llevaron al tribunal, diciendo: Este persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley. Y al comenzar Pablo a hablar, Galión dijo a los judíos: Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh judíos, conforme a derecho yo os toleraría. Pero si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas. Y los echó del tribunal. Entonces todos los griegos, apoderándose de Sóstenes, principal de la sinagoga, le golpeaban delante del tribunal; pero a Galión nada se le daba de ello”.

Hechos 18:12-17

INTRODUCCIÓN

 

Nos encontramos en los acontecimientos relacionados al segundo viaje misionero de Pablo, específicamente en Corinto, ahora, Lucas continua con su increíble relato histórico inspirado por el Espíritu Santo. En esta ocasión la oposición de los judíos celosos se hace finalmente manifiesta y vemos cómo aquellas promesas que Jesucristo le dio a Pablo de que nadie le podría hacer daño se cumplen en este pasaje, lo cual es otro hermoso ejemplo del respaldo de Dios frente a la oposición de la obra del Señor.

 

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El respaldo de Dios frente a la oposición


LA OPOSICIÓN AL MINISTERIO DE PABLO

 

“Pero siendo Galión procónsul de Acaya, los judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo…”

Hechos 18:12

 

Al considerar el avance que el ministerio de Pablo tenía en Corinto después de su expulsión de la sinagoga, los judíos tuvieron celos y decidieron oponerse para detener la predicación del evangelio. Ahora, Lucas nos da otra referencia histórica aquí que no ayuda a ubicarnos en el tiempo, dice: “Pero siendo Galión procónsul de Acaya…” Lucio Junio Galión fue un político romano del siglo I d.C., hermano del filósofo Séneca, oriundo de Hispania, su existencia está confirmada tanto por fuentes literarias clásicas como por evidencia arqueológica —especialmente la famosa “inscripción de Delfos”, que permite fechar su gobierno en Acaya entre los años 51 y 52 d.C. Por tanto, podemos ubicar el ministerio de Pablo entre el 51 al 52 d.C., lo cual nos posiciona aproximadamente a 19 años después del Pentecostés. Según William Ramsay, el famoso arqueólogo e historiador del cristianismo primitivo, subrayó la precisión histórica de Lucas en Hechos 18 al mencionar a Galión. En su obra St. Paul the Traveller and the Roman Citizen (1895) dijo: “La inscripción de Delfos, que menciona a Galión como procónsul de Acaya, constituye una de las pruebas más notables de la exactitud histórica de Lucas. Permite fijar con seguridad la cronología del segundo viaje misionero de Pablo”. De acuerdo con Lucas, Pablo paso en Corinto año y medio predicando la palabra del Señor: “Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios”, (Hechos 18:11). Probablemente al principio Pablo no imagino que Corinto se convertiría en un lugar donde el Señor lo usaría enormemente para impulsar su ministerio, aquí ocurrieron varios acontecimientos importantes que quisiéramos mencionar:

 

     1.      Trabajo con Aquila y Priscila: Pablo se hospedó con este matrimonio judío que había sido expulsado de Roma por el edicto de Claudio. Trabajaban como fabricantes de tiendas y se convirtieron en grandes colaboradores de él (Hechos 18:2–3). En 1 Corintios 9:12–15, Pablo explica que renunció a su derecho de ser sostenido económicamente para no poner tropiezo al evangelio.

    2.     Predicación en la sinagoga: Al inicio enseñaba a los judíos, pero tras la oposición, se dirigió a los gentiles (Hechos 18:6–7).

    3.     Predicación en la casa de Ticio Justo: Tras su expulsión de la sinagoga, el Señor el proveyó una casa, el hogar de un gentil, a la par de la sinagoga, donde el apóstol continuo su trabajo de evangelización (Hechos 18:7).

    4.     Conversión de Crispo: El principal de la sinagoga creyó en el Señor junto con su familia lo cual debió ser un golpe grande para los demás judíos celosos (Hechos 18:8). En 1 Corintios 1:14–16, Pablo recuerda haber bautizado a Crispo y a la familia de Estéfanas.

    5.     Visión de ánimo: El Señor le dijo en visión: “No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal” (Hechos 18:9–10).

    6.     Juicio ante Galión: Los judíos lo llevaron ante el procónsul Galión, pero este desestimó la acusación (Hechos 18:12–17).

    7.     Fundación de la iglesia de Corinto: Se convirtió en una comunidad cristiana clave, aunque con muchos desafíos morales y doctrinales, tal y como lo entendemos cuando leemos 1 y 2 Corintios.

    8.     Primera y Segunda Carta a los Tesalonicenses: La mayoría de los estudiosos coinciden en que Pablo las escribió desde Corinto, durante su estancia de 18 meses (aprox. 50–51 d.C.).

 

LA INDIFERENCIA DE GALIÓN

 

“… y le llevaron al tribunal, diciendo: Este persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley. Y al comenzar Pablo a hablar, Galión dijo a los judíos: Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh judíos, conforme a derecho yo os toleraría. Pero si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas. Y los echó del tribunal”.

Hechos 18:12-16

 

Cuando los judíos vieron el avance del ministerio de Pablo en Corinto, decidieron ponerle freno acusándolo delante de las autoridades romanas, en este caso fue delante del Galión, el procónsul de Acaya. La acusación radicaba en temas referentes a sus creencias religiosas: “Este persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley…” Sin embargo, Galión menosprecio la acusación considerándola cuestión de palabras y religión, por lo que los echo del tribunal. Si recordamos, anteriormente Pablo estaba temeroso ante la creciente oposición de los judíos, no obstante, el Señor se le apareció en visión y le dijo que no temiera porque nadie le iba a poder hacer daño y aquí lo vemos cumplido, al final, Pablo ni siquiera tuvo la necesidad de defenderse y la indiferencia de Galión a la acusación de los judíos se puede ver como la protección divina de Dios hacia sus siervos. De esto, Juan Crisostomo en su Homilía XL sobre los Hechos, comenta: “Mira cómo Pablo, aunque llevado al tribunal, no sufrió daño alguno. Pues Dios dispuso que el juez pagano no se entrometiera en cuestiones de la ley judía, y así el apóstol quedó libre. Esto nos enseña que la providencia divina gobierna incluso a los que no creen, y que el Señor hace que las autoridades de este mundo sirvan a su propósito”. Una vez más vemos cómo el Señor protege a sus siervos, la oposición no es motivo para retroceder, probablemente vendrán momentos de flaqueza, aun persecuciones fuertes e injustas que en algunas ocasiones nos lastimara, pero Dios promete estar con nosotros para que sus santos propósitos se cumplan en nuestra vida y el evangelio de Cristo se continue predicando. Por tanto, podríamos decir, que la oposición es parte del ministerio, la flaqueza humana es real, pero la fortaleza está en la protección divina: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”, (Isaias 41.10). Por esta razón, las persecuciones y oposición en el ministerio no deben sorprendernos ni desanimarnos para no seguir, antes es una señal de que estamos contribuyendo al engrandecimiento del evangelio en esta tierra. Por ello Billy Graham dijo: “La oposición no es señal de fracaso, sino de que el mensaje está tocando corazones. El predicador debe seguir confiando en el poder de Dios”.

 

LOS ENEMIGOS DEL EVANGELIO SON TURBADO

 

“Entonces todos los griegos, apoderándose de Sóstenes, principal de la sinagoga, le golpeaban delante del tribunal; pero a Galión nada se le daba de ello”.

Hechos 18:17

 

Al final, aquí vemos la paga de aquellos malvados que pretendían hacerle daño a Pablo: “Entonces todos los griegos, apoderándose de Sóstenes, principal de la sinagoga, le golpeaban delante del tribunal…” Al parecer, Sóstenes era el nuevo líder de la sinagoga, ya que Crispos se había convertido al evangelio, este debió ser uno de los principales organizadores de esta oposición, pero al ser echados por el procónsul, los griegos que iban con el lo golpearon. La razón por la cual estos griegos golpearon a Sóstenes son varias, pero, solo teorías. Una dice que es porque los griegos que estaban allí como espectadores estaban cansados de las disputas religiosas entre judíos y cristianos en Corinto y por ello lo golpearon por considerar a Sóstenes el representante principal por ser jefe de la sinagoga. Otra dice que estos griegos habían acompañado a Sóstenes para darle peso a la acusación y cuando vieron que habían perdido el tiempo del enojo decidieron desquitarse con Sóstenes. Como haya sido, nosotros vemos aquí la mano de Dios actuando, cumpliendo su promesa de protección y paradójicamente, Pablo sale ileso y el jefe de la sinagoga sufre las consecuencias cayendo en su propia trampa, por lo que su menosprecio y la violencia se vuelve a ellos como bumerang. Al final, al procónsul no le importo que golpearan a Sóstenes y así menosprecio el asunto. Ahora, la tradición cristiana identifica a este Sóstenes como el hermano en Cristo al cual Pablo saluda mas adelante: “Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes…”, (1 Corintios 1:1). Si esto es así, significa de después de este desagradable acontecimiento, Sóstenes se convirtió al evangelio, así lo creía Orígenes, en su Comentario a 1 Corintios (fragmentos conservados en la Catena), comenta sobre el saludo inicial de Pablo: “Pablo, llamado apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes el hermano… Este Sóstenes, que fue jefe de la sinagoga en Corinto, se convirtió y se unió a Pablo en la obra del Evangelio”. Al final, vemos cómo el Señor respaldo el ministerio de Pablo en Corinto aun en medio de la oposición y por año y medio el apóstol permaneció en esta ciudad y la iglesia prospero en medio de una ciudad afectada por la decadencia moral y tensiones religiosas con los judíos.

 

 

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