“Había en Cesarea un hombre
llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y
temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y
oraba a Dios siempre. Este vio claramente en una visión, como a la hora novena
del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio.
Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus
oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. Envía, pues,
ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro.
Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él
te dirá lo que es necesario que hagas. Ido el ángel que hablaba con Cornelio,
este llamó a dos de sus criados, y a un devoto soldado de los que le asistían;
a los cuales envió a Jope, después de haberles contado todo”.
Hechos 10:1-8
INTRODUCCIÓN
Al iniciar el estudio de
los primeros ocho versículos del capítulo 10 del libro de los Hechos de los Apóstoles
llegamos a otra parte de la historia cristiana en sus primeros inicios que es
totalmente determinante e importante para el avance del evangelio, nos
referimos a la conversión de los primeros gentiles con lo que se daría paso a
la inclusión de comunidades no judías a la iglesia del Señor. Aunque muchos
dicen que se trata de la primera conversión de gentiles al evangelio, no es del
todo cierto, recordemos que en Hechos 8:26-39 tenemos la conversión del etíope eunuco,
funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual fue evangelizado por
Felipe. No obstante, este acontecimiento será importante porque hasta el
momento no se ha visto un mover poderoso del Espíritu Santo entre los gentiles
para introducirlos a la iglesia del Señor. Hasta el momento hemos visto cómo la
iglesia surgió en Jerusalén, de allí se expandió a Juda, Galilea y Samaria, luego, vemos como a través de Felipe y Pedro el evangelio también
llego a las costas mediterráneas de Jope y Lida, no obstante, los convertidos
hasta este momento han sido judíos y samaritanos, pero a partir de aquí
tendremos a los primeros gentiles.
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La visión de Cornelio |
UN HOMBRE LLAMADO CORNELIO
“Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la
compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y
que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre”.
Hechos 10:1-2
La escena bíblica nos ubica en Cesarea la cual en el año 30 a.C. fue dada por César Augusto a Herodes el Grande, el cual decidido llamarla así, Cesarea, en honor al emperador. Herodes el Grande busco convertir este cuidad en un centro importante para el comercio y conexión de puerto con otras naciones, construyó un teatro, un anfiteatro, edificios públicos, una pista de carreras, un palacio, un acueducto y un gran puerto. Históricamente se ha identificado que durante esta época se había establecido aquí un regimiento romano. Curiosamente era la única ciudad que llevaba un nombre pagano dentro del territorio israelita, ya que las otras ciudades como Galilea, Judea, Jerusalén, Belén, Beerseba, Nazaret, Capernaum, Jope entre otras tenían un origen hebreo, pero Cesarea era un nombre de origen romano que hacía que muchos judíos la despreciaran y ni siquiera quisieran acercarse a ella.
Ahora, era aquí donde había un centurión llamado Cornelio,
pero ¿quién era Cornelio? El nombre de Cornelio es de origen romano, en
el latín deriva de la palabra cuerno, el cual era un símbolo de fortaleza. Un
centurión era un oficial militar dentro del ejercito romano, era líder de 100
soldados y de allí su nombre de centurión. Para ser centurión generalmente
se accedía a este rango militar por provenir de una familia de renombre,
eran personas educadas y con principios, no se trataba de cualquier
mercenario que Roma ponía en esta posición. Así que es de esperarse que
Cornelio proviniese de una familia de buen nombre, aristocrática posiblemente y
no solo eso, el libro nos dice que era un hombre piadoso que buscaba del Dios
verdadero: piadoso y temeroso de Dios con toda su
casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.
Dice que Cornelio era un hombre piadoso y temeroso de Dios con toda su casa,
es decir, había influenciado en su propia familia para que también estos
buscasen de Dios. No se nos dice que Cornelio fuese un prosélito, es decir, un
gentil convertido al judaísmo, pero de alguna manera había escuchado del Dios
verdadero de los judíos y lo adoraba. Además, daba muchas limosnas al pueblo, o
sea, ayudaba a los pobres y oraba a Dios siempre. La piedad y devoción
de Cornelio quedan claras en este pasaje.
UN ÁNGEL ENVIADO A CORNELIO
“Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día,
que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. Él,
mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor?”.
Hechos 10:3-4
Aquí vemos un acontecimiento sobresaliente que marcaría un
punto determinante en la historia de la iglesia cristiana y es el hecho de que
un ángel del Señor es enviado a Cornelio con un mensaje muy importante. La
presencia del ángel para entregar este mensaje nos habla de la gran relevancia
que para Dios tenía este acontecimiento, generalmente vemos a los ángeles
fungiendo como mensajeros en momentos cruciales de la historia, en el Nuevo
Testamento los vemos anunciando el nacimiento de Juan el Bautista y el de
nuestro Señor Jesús. Obviamente se trata de un evento único e irrepetible en
la historia cristiana, el inicio de la iglesia gentil y de allí que Dios
decidió enviar un mensajero celestial para entregar este mensaje tan especial.
El texto nos dice que fue como a la hora novena del día, es decir, las 3:00
PM que Cornelio vio una visión. En este caso específico no fue a través de un sueño
que el mensaje le es revelado a Cornelio, sino, estando despierto vio una visión
de Dios donde un ángel se le aparecía. Los judíos acostumbraban a tener 3
tiempos de oración, uno de ellos era a las 3:00 PM, probablemente Cornelio había
adquirido este hábito y es aquí donde el ángel, un ser totalmente asombroso y
resplandeciente se le aparece: ... y le decía:
Cornelio. Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Ante
la voz del ángel quien lo llama por medio de su nombre, Cornelio se asombra en
sobremanera y atemorizado le pregunta qué es lo que quiere. A partir de aquí el
ángel le dará instrucciones precisas a Cornelio de lo que debe hacer y por el
hecho de ser un ángel quien entrega este mensaje le da mayor preponderancia,
dejando claro que el mensaje provenía de Dios.
EL MENSAJE DIRIGIDO A CORNELIO
“... Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria
delante de Dios. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que
tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que
tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas”.
Hechos 10:4-6
Aquí tenemos el mensaje que el ángel dirige a Cornelio, a
este se le dice que sus buenas obras y devoción a Dios no habían sido ignoradas:
Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han
subido para memoria delante de Dios. Que bueno es saber que nuestras
oraciones y búsqueda sincera de Dios no es ignorada, que todo esfuerzo o
trabajo en su reino es tenido en cuenta y será recompensado un día, porque
nuestro Dios es amor y misericordia, que se compadece de aquellos que se
humillan delante de su presencia y recompensa su fidelidad: “Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has
sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”, (Mateo
25:23). La devoción y buenas obras de Cornelio no habían pasado desapercibidas
para Dios, por ello le da instrucciones especificas a través del ángel de
buscar a Pedro: Envía, pues, ahora hombres a Jope, y
haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de
cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar… El detalle
de la dirección de la casa en la cual se encontraba hospedado Pedro es muy específico,
le menciona la ciudad, el nombre del dueño de la casa y que esta se encuentra
junto al mar, lo cual facilitaría su búsqueda, tal detalle hace difícil creer
que lo que Cornelio esta viendo sea una simple alucinación. Ahora, las
palabras finales del ángel nos hacen reflexionar en un punto muy importante: … él te dirá lo que es necesario que hagas. Cornelio
era un hombre piadoso, temeroso de Dios el cual había influido en su familia
para que adorasen al verdadero y único Dios, también ayudaba a los podres, era
un hombre bueno que buscaba a Dios en oración, tenía una posición importante en
el ejercito romano y probablemente provenía de una familia aristocrática, todo
esto haría pensar que a Cornelio no le faltaba nada más para heredar el cielo,
pero no era así, aun le faltaba algo que hacer y por ello el ángel le dice que
busque a Pedro porque este le diría eso que le hacía falta. A pesar de su religión
y buenas obras, Cornelio necesitaba escuchar y creer en el mensaje del
evangelio, en nuestro Señor Jesucristo quien murió por nuestros pecados. Muchas
personas piensan que no necesitan el evangelio ya que son personas buenas, tienen
su propia religión, hacen obras de caridad, ayudan a los pobres, son buenos
ciudadanos y ejemplos de familia; pero la verdad es que nadie se salvara por
sus buenas obras ya que estas son insuficientes para borrar todos nuestros
pecados, necesitamos creer en el sacrificio expiatorio de Cristo para ser
limpios de nuestros pecados y heredar la vida eterna, no hay más caminos que
conduzcan al cielo, no hay otra verdad absoluta o senda de vida sino es a través
de Cristo: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la
verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, (Juan 14:6). Por
esta razón el ángel le dice a Cornelio que Dios habiendo considerado sus
oraciones y buenas obras había decidido enviarlo para decirle que necesitaba buscar
a Pedro el cual le diría el mensaje que necesita escuchar.
CORNELIO OBEDECE AL MENSAJE
“Ido el ángel que hablaba con Cornelio, este llamó a dos de sus
criados, y a un devoto soldado de los que le asistían; a los cuales envió a
Jope, después de haberles contado todo”.
Hechos 10:7-8
Cuando el ángel terminó de hablar con Cornelio, este llamó a
dos de sus criados y a un soldado devoto, probablemente este soldado devoto había
sido conocido el temor del Señor por medio de Cornelio. A estos Cornelio relato
lo sucedido y les envió de inmediato. Vemos aquí la importancia que Cornelio le
da al mensaje que Dios le había dado, este no se quedo pensando y considerando
por días si obedecía o no lo que el ángel le había día, antes, obedeció de
inmediato. Que gran ejemplo es esto para cada uno de nosotros, la palabra de
Dios debe obedecerse de inmediato, el llamado de Dios debe responderse inmediatamente,
no es algo que debamos pensar mucho o considerar si tal vez después lo hacemos,
la verdadera fe va acompañada de obediencia, obediencia a su palabra y al llamado
de Dios.
Excelente, enseñanza de Nuestro Padre Eterno
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